Una ocasión para recordar a toda la gente que estuvo en un
internado, en esta ocasión un internado de chicas, donde la dura vida de oración
costuras y libros, solo se veía interrumpida cuando ya mayor de edad (21 años) podían
irse o mejor se les echaba del centro, eso si es que no se habían casado con algún
empleado de la colonia, y entonces cambiaba la vida, y de una esclavitud,
pasaban a una servidumbre eterna al marido.























































Buen lugar, con bien de polvo y mobiliario y lo has aprovechado de lujo. La historia escalofriante y a el "ola k ase" se le podían caer las manos.
ResponderEliminarOpino lo mismo, pero no fui ni el primero ni soy el ultimo en ir a este lugar.
EliminarEspero que pueda mantenerse asi durante muchos años mas.
Gracias por comentar compi.